miércoles, 3 de junio de 2026

El francés vallenato

Desde la ciudad de Nantes, Francia, a Bogotá llegó hace 2 años un profesor de idiomas al que la pasión por el acordeón y el folclor vallenato había picado hace rato.

Son casi las 8 de la noche del 29 de febrero de 2016. Había parqueado mi bicicleta en el centro comercial Andino y me dirigía hacia un bar de la zona T. Sin embargo, desvié mi camino al escuchar el sonido de un acordeón y las notas de una canción reconocida: Matilde Lina. Al acercarme a la persona que interpretaba el instrumento, para mi sorpresa descubrí que por su apariencia se trataba de un muchacho extranjero: ojos claros, cabello rubio y una fisionomía que evidenciaba no ser criolla.

Yoann Montebrun en ese momento estaba tocando su acordeón a las afueras del almacén Le Collezioni, detrás de Andino, porque allí trabaja Uber, el cantante del grupo que tiene pensado formar y quería aprovechar un momento de descanso para ensayar con él.

Colombia en Francia: música y amor

Yoann es un francés de 28 años de edad. Proviene de una familia humilde y al mismo tiempo alegre por lo que, cuenta, siempre le enseñaron a luchar en la vida. Estudió lenguas modernas en la Universidad Pública de Nantes y de forma paralela trabajaba en una asociación que ayuda a los estudiantes a conseguir alimentos a un precio económico

El vínculo con Colombia se dio de dos maneras. Tocaba la guitarra y poco a poco se fue interesando por nuestra música. “Yo escuchaba a Alberto Barros, al Grupo Niche y un día conocí a mi amigo de Santa Marta, que me llevó a una fiesta y escuché Pa’ Mayte, esa canción de Carlos Vives y me fijé en este acordeón tan potente, con una nueva sonoridad que me gustó muchísimo”.

Pero además de la música, el amor llegó a su vida proveniente de nuestro país. Andrea, estudiaba Español con énfasis en lenguas extranjeras en la Universidad Pedagógica de Bogotá. Viajó a Nantes porque había un acuerdo institucional que le llamó la atención y conoció a Montebrun, su esposo, en la asociación de alimentos. “Él era el que te pedía el carnet de estudiante y te decía cómo tenías que hacer para conseguir la comida; por un euro, que era un valor simbólico te daban lo básico para por lo menos tres días”.

Según Andrea, Nantes es una ciudad pequeña. “Es como una red y al final se conocen todos con todos”. Ella y Yoann volvieron a coincidir en el cumpleaños de un amigo y, a pesar de la barrera del idioma, se entendieron bailando sin necesidad de palabras. Un día él la visitó a ella en su casa, el plan era ver películas, que él había llevado. “Era muy chistoso porque veíamos películas en italiano y hablábamos en inglés. Yoann no hablaba español, yo hablaba un poco de francés pero el idioma de comunicación al principio era el inglés”. Ese día, sin embargo, hubo algo más que llamó la atención de Yoann: Andrea tocaba el violín y como él tocaba la guitarra, empezaron a improvisar juntos, la música terminó de unirlos.

El folclor y las historias

Fue en Italia donde se afianzó el gusto musical de Montebrun. “Me fui a vivir un año en Nápoles, Andrea me iba a visitar, y allá también descubrí la música de acordeón como la tarantela, la pizzica que es violín, acordeón y tambor entonces así se fue formando mi gusto musical por la música folclórica y raizal de cada país”.

Y es que esa sed de conocimiento por el folclor se la transmitió su abuelo. “Él me contaba historias y vivencias, decía que también en Francia había música de acordeón antes de la Segunda Guerra Mundial y que luego por la influencia de la música de Estados Unidos, el folclor francés se acabó poco a poco”.

Al sentirse atraído hacia la música vallenata de nuestro país, empezó a buscar contenido por internet que le permitiera conocer más de nuestro folclor. Estando en su habitación en Nápoles, vio por internet el documental El acordeón del diablo que narra la vida de Pacho Rada y Los viajes del viento de Ciro Guerra. “Me impactó ver en esa película el dueto de Amor, amor, me gustó el ambiente, ver esa piquería, para mí era como conocer una época que de pronto conocía mi abuelo pero que era perdida para mi generación. Entonces me pareció que Colombia tenía todavía mucho folclorismo, algo que en Francia de pronto yo no lo podía ver así de esa forma”.

Regresó a Francia y le dijo a su esposa que quería ir a Colombia. Fue así como surgió la idea de venir a nuestro país siendo profesor de idiomas y empezó a cursar una maestría para ser profesor de francés como lengua extranjera. Meses después quiso mirar qué opciones había de intercambio y su anhelo de venir a estas tierras se hizo realidad pues el único convenio que tenía la Universidad Pública de Nantes era con la Universidad Pedagógica de Bogotá. Así aterrizó el francés vallenato en Colombia.

Tras las notas del acordeón

Al llegar a Bogotá, Yoann y Andrea se instalaron en una habitación del centro de la ciudad. Todos los días Montebrun se iba en Transmilenio hasta la Universidad Pedagógica y, a la altura de la 57 con Caracas siempre veía por la ventana los acordeones que exhibían en los locales de compraventa.

“Un día vi un acordeón rojo y me pareció bonito. Al día siguiente fui a mirar cuánto costaba y estaba como en 700 u 800 mil pesos. Lo ensayé y para mí, a mi parecer, como apenas estaba empezando a tocar, era medio bueno, era como un acordeón de los viejos, de los 80-90, era básico pero me sirvió para sacar un pedazo de la melodía de Alicia”.

La falta de un profesor que lo instruyera aún más en el instrumento, hizo que Yoann se olvidara un poco de él. Sin embargo, como los fines de semana iba a las parrandas vallenatas de Tierra Adentro esto lo llevó a querer retomar su acordeón. Estando en el centro escuchó las notas de este instrumento provenientes de un negocio. Se acercó y descubrió que quien lo tocaba era un profesor de la academia Tierra de Cantores.

“Este profe vio mi acordeón y me dijo que tenía que cambiarlo. Me decepcioné un poquito porque siempre vale dinero pero de todas formas quería un acordeón bueno para seguir tocando. Entonces me fui a buscar por todas las compraventas del centro y entré a un lugar en la 23 con novena. Miré todo el almacén y pregunté ‘¿no tienen acordeones?’ y me dijeron ‘sí, mira arriba, encima de tu cabeza’ y vi este acordeón con el fuelle bonito de Colombia y empecé a tocarlo y ajá, sí, este bajo suena mejor”.



Gracias al profesor de Tierra de Cantores y con un acordeón más completo, Yoann avanzó en el manejo del instrumento. “Poco a poco me fui sacando una escala que me él enseñó para independizar las dos manos, ese es el proceso más difícil para el acordeonero y es lo básico para poder tocar bien vallenato”.

Tras lograr esta parte, dejó las clases y continuó practicando con videos por internet. Fue así como llegó al técnico de acordeones Juan Carlos Arango, más conocido como El Alemán quien, tras revisar el acordeón de Yoann y darle el visto bueno, le recomendó la academia Bogotá Vallenata de Iván Rincón.

“Después aprendí a tocar una canción que se llama Relicario de besos de Rafael Orozco que es muy bonita, me permitió soltar más las manos y ya cogí más seguridad. Como estaba afiebrado con el acordeón compré otro porque me llegó un poquito de dinero y lo mandé a arreglar donde Juan Carlos y ahí me hice conocer un poquito de la gente”.

Se refiere al video que subió El Alemán a su canal de Youtube donde se ve a Montebrun tocando el instrumento y explicando cuáles fueron las modificaciones y mejoras que le hicieron a su acordeón. La comunidad vallenata que sigue al técnico se sorprendió al ver a un francés interesado por nuestro folclor y le escribieron haciéndole llegar varios mensajes de diferentes partes de Latinoamérica.

Un compañero tolimense

Fue precisamente gracias al reconocimiento que obtuvo con esos videos que conoció a quien se convertiría en su alma gemela del acordeón. Isaac es un joven tolimense de 17 años afiebrado por el vallenato. Conocía también a Iván Rincón y asistió a un conversatorio que el profesor ofreció en su academia junto con Eibar Gutiérrez; Yoann también estaba invitado.

“Mi profe -Rincón- me llamó en tarima y dijo ‘oye, Eibar, tengo un amigo francés que le gusta el vallenato y nos va a tocar algo’. Entonces pasé, me puse rojo de la emoción y empecé a tocar. Fue bien bonito porque tenía a Eibar a mi lado, lo conocía ya por sus videos de Youtube, y aprecio mucho su trabajo de rescatar el folclor tradicional y que haya estado compartiendo ese día con nosotros, los muchachos que aprendemos”.

Isaac entonces reconoció al francés que había aparecido en los videos de Juan Carlos El Alemán y decidió acercársele. Le preguntó de dónde le había nacido ese amor por el vallenato y hablaron del sentimiento que ambos tienen por el acordeón, ese rasgo en común fue lo que los unió.

“El vallenato es una comunidad grande pero pequeña a la vez. Uno cuando aprende a tocar el instrumento se siente un poco aislado y busca una mano amiga, un hermano. Yo le había pedido a Dios que por favor me mandara un compañero y me mandó a Isaac”, afirma Montebrun.

Desde entonces este par de amigos y compañeros se reúnen en la casa de Yoann no solo a practicar acordeón sino también a estudiar este género musical que los apasiona,  sus raíces, el folclor, el vallenato raizal, moderno, de Poncho Zuleta, de Jorge Oñate, de Diomedes, etc. El francés vallenato acomodó la sala de su casa con sofás, televisor y computador para tener su espacio de ensayo y aprendizaje. “Es sencillo y cómodo para tocar”, resalta.


El grupo vallenato

Yoann está ya acostumbrado a salir siempre con su acordeón y a interpretarlo por ahí en cualquier parte de la ciudad. Un día, estaba tocando cerca de la Zona T y por la ventana se asomó a escucharlo Uber. El hombre de tez morena, oriundo de Barranquilla le hizo un gesto, indicándole que lo esperara y salió a su encuentro. Ahí surgió otro vínculo vallenato.

Uber lleva 20 años trabajando como vigilante en los almacenes de Le Collezioni, pero además de eso, tiene un talento oculto, o al menos por el que no se ha dado a reconocer: es cantante y compositor de música vallenata. El día en que se conoció con Yoann, armonizó con su voz las notas del acordeón de fuelle tricolor y sellaron, por medio de la música, un nuevo lazo de amistad.

La situación económica para Montebrun, desde que llegó a Colombia, ha mejorado. Al principio cursaba las clases de su maestría en la Pedagógica y de igual forma dictaba clases en 2 o 3 instituciones educativas . “Trabajaba en la universidad CUN, en la EAN y en la Nacional entonces no tenía mucho tiempo para practicar en esa época, pero ahora, gracias a Dios estoy sólo en la EAN porque quiero dedicarle más tiempo a mi esposa, a mi instrumento, al hogar, a mí mismo. Creo que la música es un proyecto muy lindo y mi trabajo por el momento me permite con una sola universidad y realizando traducciones vivir esta pasión que tengo por el vallenato”.


Es aquí donde coinciden varios talentos que se están fusionando en un proyecto musical. “Con Isaac, los dos somos acordeoneros y nos turnamos caja y guacharaca. Andrea, mi esposa, toca el piano y vamos a juntarnos con Uber y hacer un grupo vallenato con piano, acordeón, caja, guacharaca, bajo y guitarra”. Al escuchar a Yoann comprendo el papel que tendrá el piano; hablamos del clásico vallenato Obsesión, de Sergio Amaris, a modo de ejemplo: el instrumento que toca Andrea le dará a la interpretación un toque sublime y elevará la música de este grupo a un nivel más de presentación. La idea además es grabar las canciones que Uber compone y darlas a conocer.

Cada integrante de este grupo tiene su empleo y aun así logran acomodar sus tiempos para reunirse a practicar en la casa de Yoann. El francés vallenato exalta la importancia del valor de la amistad tejida a través de este género, una amistad profunda que va más allá de la música y que les permite reunirse a pesar de sus ocupaciones. 

“Me parece valioso poder tener este tiempo juntos porque Bogotá es una ciudad que absorbe, aquí todo el mundo se mata trabajando. Yo entendí que es bueno trabajar mucho pero tampoco tanto, tengo lo suficiente para vivir, gracias a Dios, aunque hay algunos meses duros, el bienestar a nivel de amistad, de familia y musical, es lo más importante. Si no hay para la súper pizza ni nada pues no importa, aquí comemos arroz con pollo”.

Este es el francés vallenato, un hombre enamorado de nuestro folclor y del acordeón. Una persona europea de origen humilde, sencilla y descomplicada en su forma de ser. Destaca que el objetivo del grupo no es ganar dinero y que le gustaría más tocar en fundaciones de niños, como lo hizo alguna vez con su amigo Eibar Gutiérrez. El día que lo conocí me dijo “yo estoy montando en Instagram el francés vallenato”. Si quieren lo pueden seguir en esta red social: @el_frances_vallenato.


Andrea, pianista del grupo, junto a Yoann, su esposo e Isaac.

Uber, cantante de grupo y Yoann



domingo, 12 de abril de 2026

Experiencias de fe inspiradas por la Semana Santa

Somos muchos los Católicos laicos, esos que creemos en Dios pero realmente no tenemos el hábito de ir a misa todos los domingos y mantenemos nuestra fe limitada al hecho de orarle o hablar con Él. Por esa misma razón, ese gran número de laicos es poco lo que participa de las diferentes celebraciones durante los días santos si bien lo normal es que esos días no sean laborales, quiero decir, sus razones tendrán, deliberadas o no, para simplemente no asistir o quizá asisten a algunos ritos pero no a todos. En ese sentido, para mí este año fue diferente: estuvimos en La Mesa, donde mi abuelita, y participé del Viacrusis por casualidad, no lo planeé pero como la portería del conjunto donde ella vive suele ser una estación del recorrido, en este caso la segunda, y ella vive al lado de la portería, es inevitable escuchar el paso de la procesión. Yo ya estaba despierta y bajé a verlos... escuché un poco de la oración que se hizo en esa estación, me di cuenta que llevaban lo que decían estaba en un librito, que dicho librito estaba a la venta para poder seguir las oraciones.... y bueno, en resumen me les uní, salí participé, hice todo el recorrido. Creo que por lo general da como pereza pensando no en la distancia sino el factor sol/calor infernal que puede haber en La Mesa pero entre la 3ra y 4ta estación me devolví rápido para donde mi abuelita a ponerme una cachucha y una sabanita delgada para no quemarme los brazos, igual el clima estuvo tolerable... bastante toldado pero con rayitos de sol a veces ténues a veces intensos.

Esa fue mi primera experiencia de la Semana Santa este año. Bueno, de hecho, no. La primera fue el Domingo de Ramos con Salo y mi mamá (primer Domingo de Ramos del que Salo tuvo conciencia: ver la procesión del Padre ingresando a la Parroquia de camino al altar mientras salpica con el agua bendita fue todo un acontecimiento que la llevó a decir "me gusta el Domingo de Ramos"). También estuvo genial que descubrí que las personas tenían el folleto de la Eucaristía explicando la celebración de ese día pero adaptada para niños: el folleto es sencillo y amigable además de traer unas actividades didácticas sobre el tema. Salo se la pasó casi todo el tiempo entre leer los textos del folleto que hablaba sobre el Domingo de Ramos y tratar de hacer las actividades lúdicas. Yo, por mi parte, seguí la extensa lectura de la Pasión de Cristo (Evangelio de Mateo) en la app del celular a medida que el Padre iba leyendo. 

Pero la tercera, y la más significativa experiencia, a la que siempre tratamos de ir mi mamá y yo porque nos gusta, es la de la Bendición del Agua y el Fuego. Esta vez fuimos también con mi abuelita. Cuando llegamos la iglesia ya estaba llena y las sillas de plástico que habían colocado afuera también estaban todas ocupadas aunque encontré la forma de conseguirle una silla a mi abuelita. De nuevo, en esta celebración parte de lo que hice fue seguir las lecturas de la Biblia con la app del celular aunque aquí era más difícil porque tocaba adivinar de qué capítulo era pero bueno, más o menos lo logré. También en ese momento, siguiendo las diferentes canciones que interpretaron en la Eucaristía empecé a formar una lista en Spotify con las canciones que me gustan y conozco de adoración a Dios y/o de fe.



Dos cosas más pasaron en esa celebración ese día. Por un lado, vino a mí, quizá a modo de revelación divina, la idea de celebrar una Eucaristía por el cumpleaños de mi mamá y luego, hacia el final del momento de la comunión escuché la oración de la Comunión espiritual leída por uno de los niños monaguillos que, por su edad, claramente, no ha hecho la Primera Comunión. Lo que hice fue esperar hasta el final de la celebración y pedir que me dejaran tomarle foto a esa oración. Me pareció muy linda y pensé especialmente en mi Salo.

Entonces, ayer fue el cumple de mi mamá. No fue fácil pero logré hacerle la Eucaristía como me lo había propuesto. No fue fácil me refiero desde el punto de vista "logístico" previo porque averigüé con todas las parroquias cercanas que encontré y muchas ya no tenían disponibildad para celebrar con intención unitaria (solo mi mamá) y quería que fuera así para que no me colocaran la intención al lado de quién sabe cuantos difuntos pero finalmente sólo dos me dijeron que sí y escogí la Parroquia San Ambrosio, por diferencia de costos frente a la otra además de que el horario ofrecido era mucho más idóneo. 

Ni mi mamá, ni yo ni ninguna de las personas que nos acompañaron había entrado a esa parroquia antes y resultó que es muy linda. En lo personal me fijé en este detalle que está a un costado de las sillas donde se sientan los feligreses porque me gustó mucho:


La Eucaristía estuvo muy bonita básicamente por las cosas que dijo el padre en la homilía. Bueno, lo único es que quizá expuso algo que es debatible y/o en lo que NO estoy de acuerdo: habló del respeto que deben de tener los hijos hacia sus madres y que ellas no son sus amigas... porque si fueran amigas, ni hablar de las palabras que usan para tratarse (obvio esas típicas groserías que forman parte de la jerga tipo mk, que es la forma escrita abreviada y "decente" -según yo- para "marica") pero más allá de ese detalle Miguel y yo sí queremos por ejemplo ser amigos de nuestras hijas, digamos desde la óptica de la confianza, que sepan que pueden contar con nosotros y contarnos todo. Justo ayer por la mañana Luci resultó con la cobija vomitada y yo, tratando de entender qué había pasado, si fue por la mañana o por la noche le pregunté y como que ella no sabía que decir y Salo toda linda le dijo "di la verdad, tranquila, no te van a regañar"... ese tipo de detalles son a los que me refiero y claro, en la medida que vayan creciendo pueden confiarnos quizá cosas un poco más importantes y/o serias. Por lo demás, todo fue maravilloso, basicamente estuvimos aquí en el apto algunos familiares y amigos de mi mamá, le dimos la sorpresa de la reunión y luego nos fuimos encaravanados para la parroquia. 

De nuevo, poniéndole cuidado al músico que amenizó la Eucaristía, recordé dos canciones que conozco y me gustan y las metí en la lista de Spotify. Aparte de eso hubo dos momentos especiales y diferentes dentro de la celebración, uno fue mi idea espontánea porque me acordé a media Eucaristía: hacer que Salito rezara/leyera al final la oración que había sacado de la ceremonia de la Bendición del fuego y el agua en La Mesa: 



Y, al finalizar la Eucaristía, el Padre pidió que nos pasáramos al frente mi mamá, Salo, Luci, mi abuelita y yo. No nos dijo qué íbamos a hacer pero era para bendecirla: le indicó a mi mamá que se parara mirando hacia los asistentes a la Eucaristía y nosotras al frente de ella, como alrededor, con la mano extendida...





Esa fue la Eucaristía por la vida de mi mamita. Al final el Padre me llamó la atención que porque, según él, la gente no sabe pero esa comunión espiritual (la oración) es para las personas que realmente no pueden comulgar o bien porque están físicamente impedidas o porque tienen alguna restricción sacramental como es el caso de las personas separadas. A su modo de ver no debí haber puesto a leer a Salo eso porque digamos no le aplican las condiciones para esa oración y porque ya ella luego podrá comulgar cuando haga la Primera Comunión. Yo acepté el "regaño" y me excusé diciendo que había sido pura ignorancia... igual lo primero que hizo cuando me llamó para hablar fue preguntarme que por qué lo había hecho y le conté el referente del niño acólito en La Mesa. No sé qué tan cierta sea su postura frente a esa oración pero bueno, me gustó haberle dado ese espacio a Salo.

Esto fue lo que generó mi asistencia a la ceremonia de la Bendición del agua y el fuego: que mi mamá tuviera una Eucaristía con intención de gracias por su vida en el día de su cumpleaños y que mi Salito, a su manera, por medio de esa oración que descubrí en La Mesa, participara de la Comunión.

viernes, 3 de abril de 2026

De Bucaramanga para el mundo

El Libro Total, la biblioteca virtual más grande de América, es la apuesta social de una empresa bumanguesa. El proyecto busca impactar, por medio de la lectura y el arte, a un mayor número de personas cada vez más para que conozcan esta herramienta gratuita y la aprovechen.

En la página de El Libro Total (www.ellibrototal.com) se encuentran alojados alrededor de 45.000 títulos disponibles para libre consulta. Pero no son archivos en PDF como los que estamos acostumbrados a encontrar en la red sino que mediante el diseño de un libro digital, permite pasar las páginas y así avanzar en el contenido del libro seleccionado. Se trata de un formato de lectura en streaming, es decir, el texto va cargando a medida que se va leyendo para que al pasar a la página siguiente, las palabras no se demoren en aparecer. En este portal no hay archivos para descargar, pero sí muchos títulos para consultar, leer o escuchar.

Esta biblioteca digital es posible gracias a Sistemas y Computadores, una empresa de ingeniería fundada hace 39 años por Álvaro Navas Cadena, quien contó con el apoyo de unos socios capitalistas para tal fin. La compañía se dedica principalmente a la digitalización de documentos y en ella trabajan actualmente tres de los cinco hijos del fundador: Daniel, Tomás y Alejandro Navas.

“Facilitamos, mediante reconocimiento óptico de caracteres e inteligencia documental, el proceso de entender lo que dice cada documento y clasificarlo para luego almacenarlo de manera que la entidad que lo requiera, pueda hacer cualquier tipo de búsqueda al interior del documento” explica Daniel Navas,  ingeniero de mercados a cargo del proyecto de El Libro Total.

La idea de crear una editorial surgió cuando se les ocurrió que las mismas máquinas que utilizaban para imprimir todo lo referente a la seguridad de documentos y/o códigos de barras, podrían usarlas también para imprimir libros. Fue así como en 1995 crearon Sic Editorial con la intención de defender la creación intelectual y artística. Según Daniel Navas, la editorial empezó haciéndoles libros a las personas que eran cercanas a ellos y gracias al voz a voz se dieron a conocer de tal forma que al día de hoy tienen más de 6 mil títulos publicados en ediciones impresas, todos bajo demanda, según el consumo del mercado y/o la necesidad del autor.

Tres proyectos en un solo lugar

No fue sino hasta 10 años después de creada la editorial que apareció El Libro Total. “Con una empresa de sistemas cuyo fuerte es la ingeniería pensamos, ¿por qué no hacemos un verdadero libro digital?, no para reemplazar el impreso porque eso tiene su sitio, sino para crear algo que el lector no haya visto”.

Y lo lograron. En la página de El Libro Total, la posibilidad de leer un libro está enriquecida por diversas opciones que ofrece el sitio web como el poder consultar el significado de cualquier palabra al hacer doble click sobre ella, ver o escuchar otras obras relacionadas con el libro que se está leyendo en el momento -libros, artículos, música o pinturas- e incluso, algunos textos, ofrecen la opción de realizar audio lectura. Hoy en día el sitio es consultado en 170 países y más de 1600 ciudades. Inicialmente tuvieron un mayor grado de penetración en España que en Colombia pero gracias a que a este proyecto digital se le diseñó también un espacio físico, se ha ido dando a conocer también en nuestro país.

Ese lugar se llama La Casa de El Libro Total. Se trata de una construcción colonial ubicada en pleno centro de Bucaramanga, la cual Sistemas y Computadores compró, inicialmente con el propósito de hacer allí una bodega, puesto que tenían una gran cantidad de archivos que almacenar y donde la empresa funcionaba, estaban cortos de espacio. Pero al mismo tiempo lo que querían era no dejar perder esa casa que tenía ya alrededor de 300 años de construida.

“En el proceso de restauración, la casa fue quedando muy bonita entonces dijimos ‘no, ¿pero una bodega? mejor no’. Nosotros ya manejábamos el recaudo de impuestos, atendíamos de forma rápida pero no le habíamos dado ese componente cultural, por lo que decidimos hacer un proyecto, donde la gente tuviera que pagar los impuestos acá”, relata Daniel.

Son ya nueve años los que lleva funcionando La Casa del Libro Total y allí se manejan tres proyectos: la editorial de libros, la sistematización de recaudo de impuestos y El Libro Total.

“Acá se pagan todos los impuestos auto declarados pero es una estrategia para darle un público a La Casa de El Libro Total. En estos trámites las personas no se demoran más de cinco minutos, pero algunas se quedan, o vienen a los eventos culturales que hay por las noches. Poco a poco ese número de visitantes ha ido aumentando y estamos logrando un impacto en quienes normalmente no se les ocurriría ir a un museo o leer en una biblioteca”, afirma Navas.

Prestar un buen servicio y atender bien a los que visitan La Casa del Libro Total es algo clave para Navas, y si bien al principio los trataron de locos por pretender mezclar los impuestos con la cultura o por el hecho de ofrecer algunas bebidas gratis como posible amenaza de quiebra, el proyecto realmente ha encontrado una respuesta en la gente y se sostiene económicamente con los ingresos que obtiene la empresa a través de su actividad principal que es la digitalización de documentos. 


Conociendo La Casa del Libro Total

Al entrar a este lugar, lo primero con lo que uno se encuentra es el centro de recepción de documentos, allí, cuando el usuario ya ha entregado los papeles para el trámite que necesita, se le asigna un número; deberá esperar un poco mientras la información es digitalizada y puede emplear ese tiempo al interior de La Casa o si lo prefiere puede salir y regresar después.

En lo que alguna vez fue el  amplio patio central de esta casa colonial, hoy se encuentra habilitado un espacio para la presentación de artistas. Se trata de actividades culturales que se realizan por las noches los jueves, viernes y sábados. Detrás de esta tarima, hay un café donde los asistentes se sientan y son atendidos totalmente gratis pues se les ofrece sin ningún costo bebidas como una taza de café, un vaso de agua o una aromática. Por eso, la tarima puede funcionar mirando hacia el café o hacia el lado opuesto, donde se ubican sillas para que la gente disfrute del espectáculo. Estas presentaciones también son gratuitas y tiene capacidad para aproximadamente 200 visitantes.

Alrededor de este espacio funcionan ocho salas, algunas son de exposición y en otras funcionan diferentes entidades financieras donde los trámites son finalizados según la necesidad de los asistentes. Así mismo, en todos los lugares de La Casa hay varias pantallas que alternan la muestra de obras de arte con el estado de los turnos: cada cierto tiempo aparece un listado de los números que  se han otorgado y la sala donde serán atendidos; cuando el trámite está listo, el ficho y la sala correspondiente se colocan en rojo, así la persona sabe que ya puede pasar.


Al momento de visitar La Casa del Libro Total, había una gran afluencia de público pues era la época en la que correspondía pagar el impuesto del vehículo. Por eso, se habilitaron algunos computadores de la sala 8, dedicada a la consulta de El Libro Total, para agilizar el trámite en el pago de este impuesto. Había dos empleados de la empresa utilizando los computadores para ayudar a la gente, pero al mismo tiempo, quien tuviera que esperar para ser atendido, tenía la posibilidad de hojear los libros que hay en el centro de la sala sobre una mesa o en un pequeño estante en una esquina, o simplemente entrar a un computador y leer la obra de su preferencia en la página de El Libro Total; también hay una sala dedicada especialmente a informar de qué se trata este proyecto.

En la sala número 1, la primera a mano derecha, había una exposición de fotos de indígenas raizales. Las obras expuestas en las diferentes salas de La Casa rotan aproximadamente cada mes y por lo general van acompañadas de un pequeño texto descriptivo que incluye un par de códigos QR, los cuales al ser leídos con el celular, abren en el navegador contenido relacionado con la obra y alojado en la página de El Libro Total. En el caso de esta exposición de indígenas raizales, uno de los códigos QR, por ejemplo lleva a la canción protesta Ni flores, ni peces del maestro Pablus Gallinazus.

Al final de esta sala, hay una pantalla que muestra diferentes obras de arte pero esta es diferente a las que hay en el resto de La Casa. Daniel Navas se acerca a un micrófono que hay sobre un delgado atril:

       -      Buenos días, Sofía.

Al pronunciar estas palabras, en la pantalla aparece el avatar (rostro y medio cuerpo digital) de Sofía, una mujer que le dice:

      -        Buenos días. Por favor dígame de cuál de estos artistas quiere ver sus obras.

En la pantalla, al lado de Sofía, aparecen cuatro diferentes obras de arte con el nombre del autor. Si no le llama la atención ninguno de los pintores mostrados, se puede dar el comando de “más artistas” y ella ofrece otras opciones. Para escoger uno, solo hay que decir su nombre y Sofía responde: “a continuación se presentarán las obras del artista seleccionado. Hasta pronto”.


Sofía, sin embargo, es más que un avatar que muestra obras de arte, ella también se encuentra en algunos de los diferentes puntos de atención que tiene Sistemas y Computadores en el país y orienta a la gente en el procesamiento de sus trámites; en las instalaciones de la empresa, ubicada en el Parque Empresarial Natura a 20 kms de La Casa del Libro Total, cuatro mujeres se encargan de dar voz a Sofía y responder las inquietudes de quienes están al otra lado de la pantalla.

Navas también cuenta que en aproximadamente nueve meses tienen planeado abrir otras dos Casas del Libro Total más pequeñas, una en San Gil y otra en Barrancabermeja, pero allí la atención va a ser totalmente digital. “La meta es llegar a abrir 500 casas en todo el país”.

Los libros de El Libro Total

El LibroTotal (www.ellibrototal.com) es una biblioteca digital gratuita que constituye el proyecto social de Sistemas y Computadores. Los libros que allí se encuentran son en su mayoría obras clásicas, libres de derechos de autor y/o textos a través de los cuales se logra hacer una recuperación del patrimonio como es el caso de El Correo del Orinoco (1818-1822), el periódico que fundó y editó Simón Bolívar.

La página ofrece un motor de búsqueda propio para encontrar diferentes obras por título, autor o simplemente a partir de una palabra. También permite encontrar todos los textos que contengan un vocablo determinado y/o consultar el significado del mismo. Tiene un total de 28 diccionarios incorporados para ofrecer diversas definiciones, incluidos algunos de traducción idiomática.

Una de las formas que tiene para incentivar la lectura de quien visita el sitio web, es la clasificación de las obras. Hay un catálogo general de autores, también hay una colección de obras clásicas, otra de libros de literatura infantil y una división de las obras por país: Argentina, Chile, Cuba, Ecuador, España, México, Paraguay, Perú, Uruguay, Venezuela, otros países y por supuesto, Colombia, donde además hay una subdivisión por departamentos: Antioquia Total, Arauca Total, Cundinamarca Total, Santander Total, etc. El Pescador, la Red de Lectura y la Máquina de Leer, son otras herramientas para sugerirle diversas obras al lector.

“Cuando estamos investigando sobre un tema específico encontramos ciertos autores que pueden ser interesantes y que complementan investigaciones alrededor de un libro, a ellos, para poder tenerlos dentro de la biblioteca, les hacemos la solicitud y les mandamos información sobre el proyecto, la mayoría de ellos permiten que su obra sea incluida en la biblioteca; otros, por el tema de restricción editorial, no pueden hacerlo. Sin embargo la consecución de información siempre ha sido dirigida hacia lo que la gente nos pide a través de la página web o a los proyectos que se estén investigando y que podemos ir contactando a medida que pasa el tiempo”, señala Navas.

La biblioteca además incluye una colección de piezas musicales asociadas a diversas obras, las cuales cuentan con la autorización de Sayco-Acinpro para ser reproducidas. Sistemas y Computadores le paga una mensualidad a la organización y así mismo le pasa un reporte mensual de las obras que fueron reproducidas para que distribuya dicho valor entre los artistas que fueron escuchados.

El proyecto principal al que El Libro Total está dedicado en este momento es el de la biblioteca extendida. Se trata de recopilar toda la información que se ha desarrollado alrededor de un libro: arte, música, investigación, etc., y ofrecer una versión de la obra mucho más completa y enriquecida.

“Nos pusimos la meta desde el año pasado, hace 9 meses, de hacer un libro al mes y tenemos un equipo que trabaja alrededor de eso. Invitamos a un ilustrador o pintor para que vuelva a ilustrar el texto, empezamos a reunir toda esa información relacionada que tiene el libro y La Casa, en su actividad cultural siempre expone obras relacionadas con el libro que se está exponiendo en el mes”, explica Daniel Navas. El libro que se está exhibiendo actualmente y cuya edición extendida se publicó el pasado 27 de febrero es Orgullo y Prejuicio de Jane Austen.

Estos libros son publicados en dos o hasta seis idiomas simultáneos e incluyen ilustraciones y códigos QR a diversos materiales alojados en la página de El Libro Total que complementan la obra. Las versiones extendidas que ya han sido publicadas son: El Principito, El fantasma de Canterville, Cumbres Borrascosas, Frankestein, La dama de las Camelias, La Vorágine, Madame Bovary y El Gaucho Martín Fierro.



El próximo reto de El Libro Total es darle la posibilidad a los internautas de crear sus propios libros en línea. Tienen estimado que aproximadamente en dos meses esto será posible, a través de la herramienta de Notas del lector a la que hoy en día tienen acceso los usuarios registrados y donde es posible copiar, escribir y guardar todas las ideas sobre algún tema o texto; en síntesis, hacer investigación. La persona podrá tener su libro alojado en la página y si lo desea también tendrá la opción de imprimirlo bajo demanda con la editorial.

domingo, 29 de marzo de 2026

El problema no es con Dios, es de la sociedad

(Publicado originalmente el Martes 13 de abril de 2013)

“Amo a los calvos, a los ciegos y a los peliteñidos... a todos y cada uno de ellos y ellas sin excepción. Aunque no amo el hecho de que sean calvos, ni ciegos, ni peliteñidos”.

Escribí esa frase anoche a modo de ironía. Un amigo cristiano me preguntó si iría hoy a la Plaza de Bolívar; al parecer ese era el plan que tendrían él y otros amigos en común, con la intención de ir a  “levantar una voz para decir que no estamos de acuerdo” con el debate que busca aprobar el “matrimonio gay”.

Una de las varias equivocaciones que cometió esta persona, fue el hecho de referirse al matrimonio “gay”. Puede que el esquema mental de muchos, incluyéndome, nos haga ver y creer que lo normal, el orden de la naturaleza es que un hombre y una mujer se unan en sagrado matrimonio, es la única opción, no puede ser de otra manera. Se puede también argumentar que los órganos sexuales masculino y femenino están diseñados para aparearse: hombre-mujer, no puede darse una relación distinta de apareamiento (mujer-mujer / hombre-hombre) porque, una vez más, se atenta contra el orden natural de las cosas.

Sin embargo, el derecho al matrimonio es algo que le pertenece al ser humano, independientemente de su condición sexual. Entonces, se habla de matrimonio igualitario porque se aboga por reconocer tanto el matrimonio homosexual como el heterosexual. Se ignora el hecho de que para las personas heterosexuales casarse no sea visto como un problema -es decir, que ya es, siempre lo ha sido, un derecho reconocido- y se aboga, desde ese punto, por un matrimonio igualitario: el derecho de todos y para todos.

El segundo error de mi amigo cristiano, me pareció bastante risible. Refiriéndose a los homosexuales él dijo: “yo los amo, no amo su pecado, pero mi lucha no es con ellos”. Por eso la frase irónica al inicio de este escrito. El problema de la homosexualidad no es Dios, el problema, y más adelante explicaré por qué, es la sociedad misma. Ahora que releo lo que Pedro me escribió, pienso que me hizo falta preguntarle “entonces, ¿cuál es tu lucha?”, pero mi atención se fijó en esa emulación de magnanimidad proveniente de Cristo y de su mensaje “amaos los unos a los otros como yo os he amado”.

Bajo esa enseñanza de Jesús, se podría, por ejemplo, acabar, reducir o evitar la violencia; la realidad, lamentablemente, es otra. Ahora, que porque Jesús invite a amar al prójimo o “amar a todo el mundo”, ¿tú, amigo creyente -yo también lo soy-, me vas a decir que amas a los homosexuales? ¡Qué benevolente eres!, mi punto es que no los conoces y solo por ese hecho básico no puedes amarlos, resulta entonces ser una afirmación vacía y generalista.

Más absurdo es aún que digas que “no amas a su pecado”, suena como si por seguirlo a Él y obedecer su ley: “no ser homosexual y condenar el homosexualismo”, entonces tuvieras capacidad indulgente sobre aquellos que sí lo son y, que ni siquiera ven un pecado en su condición o preferencia sexual. ¿A quién quieres perdonar o exonerar, si no hay nadie para confesar?

Hay una última cosa que creo que vale la pena cuestionar. Me da cierto temor hacerlo, pero creo que es pertinente: la Biblia.  ¡Fue escrita por hombres! Decimos que es La Palabra de Dios porque Él los inspiró a escribirla. No tenemos pruebas de que haya sido así pero es algo que debemos creer por fe, como creemos en la resurrección de Cristo y en el perdón de nuestros pecados por Su sacrificio.

“No practiques la homosexualidad, al tener relaciones sexuales con un hombre como si fuera una mujer. Es un pecado detestable”. Levítico 18:22. (Nueva Traducción Viviente)

¿Lo dice Dios o lo escribió Moisés? Jesús nunca se refiere al homosexualismo. Los apuntes en contra del ser homosexual, en el Nuevo Testamento, solo aparecen en las Cartas a los Romanos, a los Corintios, y a Timoteo, cartas, todas estas, escritas por Pablo, quien antes de convertirse se llamaba Saulo y perseguía a los cristianos. Pablo perfectamente pudo pasar de perseguir cristianos a llevar al extremo las leyes escritas por Moisés y predicar un fuerte rechazo a lo que fuere contrario a estas. Así, dentro de su discurso cabe la idea de “ser homosexual es pecado, es abominación”.

Cuestiono la Biblia no para anularla sino para ver hasta qué punto es La Palabra de Dios y qué tan cierto es que Él condena el homosexualismo. Juan 1:17 dice: “Porque la ley por Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por Jesucristo”. Creo que ese verso es suficiente para entender que el amor de Dios es tan grande que no se preocupa por nuestras preferencias sexuales ni las condena.

No pretendo aquí dar lecciones de teología ni invitar a las personas a creer en Dios. Lo que sí me preocupa es que las personas homosexuales que en Él creen, opten por apartarse, volverse ateos, al ver la intolerancia que hay en las iglesias frente a sus preferencias sexuales. Es la gente de la iglesia la que los juzga, no es Dios quien lo hace.

Ahora bien, se aprueba el matrimonio igualitario y luego ¿qué sigue? ¿la adopción? Vuelvo entonces al inicio de este escrito: el esquema mental de muchos, incluyéndome, es que las familias son compuestas por hombre, mujer (esposo, esposa) e hijos, no puede ser de otra manera porque atenta contra el orden natural de las cosas. Pero si es el deseo, y el derecho de una persona homosexual formar un hogar con su pareja, ¿por qué no hacerlo? ¿por qué no darle la posibilidad de tener  hijos? Los argumentos retorcidos en contra de una educación proveniente de padres homosexuales, son huecos, vacíos, se quedan cortos (la clase de argumentos que apelan a términos como “abominación” o “depravación”). Mi preocupación es la siguiente: ¿cómo le explicas a un niño por qué su hogar es diferente al de la mayoría de sus compañeros? ¿cómo hacer que vea esa realidad como normal y la defienda? Y lo que es aún más difícil: ¿Cómo hacer que sus compañeros lo entiendan y lo acepten como normal? ¿cómo evitar que se la monten? Por todas estas preguntas, aparentemente sin respuesta, es que considero que el problema está en la sociedad y que esta problemática es cuestión de mentalidad, esa que, si miramos de forma colectiva, podemos decir que aún se encuentra cerrada.