El Libro
Total, la biblioteca virtual más grande de América, es la apuesta social de una
empresa bumanguesa. El proyecto busca impactar, por medio de la lectura y el
arte, a un mayor número de personas cada vez más para que conozcan esta
herramienta gratuita y la aprovechen.
En la página de El Libro Total (www.ellibrototal.com) se encuentran alojados
alrededor de 45.000 títulos disponibles para libre consulta. Pero no son
archivos en PDF como los que estamos acostumbrados a encontrar en la red sino que
mediante el diseño de un libro digital, permite pasar las páginas y así avanzar
en el contenido del libro seleccionado. Se trata de un formato de lectura en
streaming, es decir, el texto va cargando a medida que se va leyendo para que
al pasar a la página siguiente, las palabras no se demoren en aparecer. En este
portal no hay archivos para descargar, pero sí muchos títulos para consultar,
leer o escuchar.
Esta biblioteca digital es posible gracias a Sistemas y
Computadores, una empresa de ingeniería fundada hace 39 años por Álvaro Navas
Cadena, quien contó con el apoyo de unos socios capitalistas para tal fin. La
compañía se dedica principalmente a la digitalización de documentos y en ella
trabajan actualmente tres de los cinco hijos del fundador: Daniel, Tomás y
Alejandro Navas.
“Facilitamos, mediante reconocimiento óptico de caracteres e
inteligencia documental, el proceso de entender lo que dice cada documento y
clasificarlo para luego almacenarlo de manera que la entidad que lo requiera,
pueda hacer cualquier tipo de búsqueda al interior del documento” explica
Daniel Navas, ingeniero de mercados a
cargo del proyecto de El Libro Total.
La idea de crear una editorial surgió cuando se les ocurrió
que las mismas máquinas que utilizaban para imprimir todo lo referente a la
seguridad de documentos y/o códigos de barras, podrían usarlas también para
imprimir libros. Fue así como en 1995 crearon Sic Editorial con la intención de
defender la creación intelectual y artística. Según Daniel Navas, la editorial
empezó haciéndoles libros a las personas que eran cercanas a ellos y gracias al
voz a voz se dieron a conocer de tal forma que al día de hoy tienen más de 6
mil títulos publicados en ediciones impresas, todos bajo demanda, según el
consumo del mercado y/o la necesidad del autor.
Tres proyectos en un
solo lugar
No fue sino hasta 10 años después de creada la editorial que
apareció El Libro Total. “Con una empresa de sistemas cuyo fuerte es la
ingeniería pensamos, ¿por qué no hacemos un verdadero libro digital?, no para
reemplazar el impreso porque eso tiene su sitio, sino para crear algo que el
lector no haya visto”.
Y lo lograron. En la página de El Libro Total, la
posibilidad de leer un libro está enriquecida por diversas opciones que ofrece el
sitio web como el poder consultar el significado de cualquier palabra al hacer
doble click sobre ella, ver o escuchar otras obras relacionadas con el libro
que se está leyendo en el momento -libros, artículos, música o pinturas- e
incluso, algunos textos, ofrecen la opción de realizar audio lectura. Hoy en
día el sitio es consultado en 170 países y más de 1600 ciudades. Inicialmente
tuvieron un mayor grado de penetración en España que en Colombia pero gracias a
que a este proyecto digital se le diseñó también un espacio físico, se ha ido
dando a conocer también en nuestro país.
Ese lugar se llama La Casa de El Libro Total. Se trata de
una construcción colonial ubicada en pleno centro de Bucaramanga, la cual
Sistemas y Computadores compró, inicialmente con el propósito de hacer allí una
bodega, puesto que tenían una gran cantidad de archivos que almacenar y donde
la empresa funcionaba, estaban cortos de espacio. Pero al mismo tiempo lo que querían
era no dejar perder esa casa que tenía ya alrededor de 300 años de construida.
“En el proceso de restauración, la casa fue quedando muy
bonita entonces dijimos ‘no, ¿pero una bodega? mejor no’. Nosotros ya manejábamos
el recaudo de impuestos, atendíamos de forma rápida pero no le habíamos dado ese
componente cultural, por lo que decidimos hacer un proyecto, donde la gente tuviera
que pagar los impuestos acá”, relata Daniel.
Son ya nueve años los que lleva funcionando La Casa del
Libro Total y allí se manejan tres proyectos: la editorial de libros, la
sistematización de recaudo de impuestos y El Libro Total.
“Acá se pagan todos los impuestos auto declarados pero es
una estrategia para darle un público a La Casa de El Libro Total. En estos
trámites las personas no se demoran más de cinco minutos, pero algunas se quedan,
o vienen a los eventos culturales que hay por las noches. Poco a poco ese
número de visitantes ha ido aumentando y estamos logrando un impacto en quienes
normalmente no se les ocurriría ir a un museo o leer en una biblioteca”, afirma
Navas.
Prestar un buen servicio y atender bien a los que visitan La
Casa del Libro Total es algo clave para Navas, y si bien al principio los
trataron de locos por pretender mezclar los impuestos con la cultura o por el
hecho de ofrecer algunas bebidas gratis como posible amenaza de quiebra, el
proyecto realmente ha encontrado una respuesta en la gente y se sostiene
económicamente con los ingresos que obtiene la empresa a través de su actividad
principal que es la digitalización de documentos.
Conociendo La Casa
del Libro Total
Al entrar a este lugar, lo primero con lo que uno se
encuentra es el centro de recepción de documentos, allí, cuando el usuario ya
ha entregado los papeles para el trámite que necesita, se le asigna un número;
deberá esperar un poco mientras la información es digitalizada y puede emplear ese
tiempo al interior de La Casa o si lo prefiere puede salir y regresar después.
En lo que alguna vez fue el amplio patio central de esta casa colonial,
hoy se encuentra habilitado un espacio para la presentación de artistas. Se
trata de actividades culturales que se realizan por las noches los jueves,
viernes y sábados. Detrás de esta tarima, hay un café donde los asistentes se
sientan y son atendidos totalmente gratis pues se les ofrece sin ningún costo
bebidas como una taza de café, un vaso de agua o una aromática. Por eso, la
tarima puede funcionar mirando hacia el café o hacia el lado opuesto, donde se
ubican sillas para que la gente disfrute del espectáculo. Estas presentaciones
también son gratuitas y tiene capacidad para aproximadamente 200 visitantes.
Alrededor de este espacio funcionan ocho salas, algunas son
de exposición y en otras funcionan diferentes entidades financieras donde los
trámites son finalizados según la necesidad de los asistentes. Así mismo, en
todos los lugares de La Casa hay varias pantallas que alternan la muestra de
obras de arte con el estado de los turnos: cada cierto tiempo aparece un
listado de los números que se han
otorgado y la sala donde serán atendidos; cuando el trámite está listo, el
ficho y la sala correspondiente se colocan en rojo, así la persona sabe que ya
puede pasar.
Al momento de
visitar La Casa del Libro Total, había una gran afluencia de público pues era
la época en la que correspondía pagar el impuesto del vehículo. Por eso, se
habilitaron algunos computadores de la sala 8, dedicada a la consulta de El
Libro Total, para agilizar el trámite en el pago de este impuesto. Había dos empleados
de la empresa utilizando los computadores para ayudar a la gente, pero al mismo
tiempo, quien tuviera que esperar para ser atendido, tenía la posibilidad de
hojear los libros que hay en el centro de la sala sobre una mesa o en un
pequeño estante en una esquina, o simplemente entrar a un
computador y leer la obra de su preferencia en la página de El Libro Total;
también hay una sala dedicada especialmente a informar de qué se trata este
proyecto.
En la sala
número 1, la primera a mano derecha, había una exposición de fotos de indígenas
raizales. Las obras expuestas en las diferentes salas de La Casa rotan
aproximadamente cada mes y por lo general van acompañadas de un pequeño texto
descriptivo que incluye un par de códigos QR, los cuales al ser leídos con el
celular, abren en el navegador contenido relacionado con la obra y alojado en
la página de El Libro Total. En el caso de esta exposición de indígenas
raizales, uno de los códigos QR, por ejemplo lleva a la canción protesta Ni flores, ni peces del maestro Pablus
Gallinazus.
Al final de
esta sala, hay una pantalla que muestra diferentes obras de arte pero esta es
diferente a las que hay en el resto de La Casa. Daniel Navas se acerca a un
micrófono que hay sobre un delgado atril:
- Buenos
días, Sofía.
Al pronunciar
estas palabras, en la pantalla aparece el avatar (rostro y medio cuerpo digital)
de Sofía, una mujer que le dice:
- Buenos
días. Por favor dígame de cuál de estos artistas quiere ver sus obras.
En la
pantalla, al lado de Sofía, aparecen cuatro diferentes obras de arte con el
nombre del autor. Si no le llama la atención ninguno de los pintores mostrados,
se puede dar el comando de “más artistas” y ella ofrece otras opciones. Para
escoger uno, solo hay que decir su nombre y Sofía responde: “a continuación se
presentarán las obras del artista seleccionado. Hasta pronto”.
Sofía, sin
embargo, es más que un avatar que muestra obras de arte, ella también se
encuentra en algunos de los diferentes puntos de atención que tiene Sistemas y
Computadores en el país y orienta a la gente en el procesamiento de sus
trámites; en las instalaciones de la empresa, ubicada en el Parque Empresarial
Natura a 20 kms de La Casa del Libro Total, cuatro mujeres se encargan de dar
voz a Sofía y responder las inquietudes de quienes están al otra lado de la
pantalla.
Navas también
cuenta que en aproximadamente nueve meses tienen planeado abrir otras dos Casas
del Libro Total más pequeñas, una en San Gil y otra en Barrancabermeja, pero
allí la atención va a ser totalmente digital. “La meta es llegar a abrir 500
casas en todo el país”.
Los libros de El Libro Total
El LibroTotal (www.ellibrototal.com) es una biblioteca digital gratuita que constituye el proyecto social de
Sistemas y Computadores. Los libros que allí se encuentran son en su mayoría
obras clásicas, libres de derechos de autor y/o textos a través de los cuales
se logra hacer una recuperación del patrimonio como es el caso de El Correo del Orinoco (1818-1822), el
periódico que fundó y editó Simón Bolívar.
La página
ofrece un motor de búsqueda propio para encontrar diferentes obras por título,
autor o simplemente a partir de una palabra. También permite encontrar todos
los textos que contengan un vocablo determinado y/o consultar el significado
del mismo. Tiene un total de 28 diccionarios incorporados para ofrecer diversas
definiciones, incluidos algunos de traducción idiomática.
Una de las
formas que tiene para incentivar la lectura de quien visita el sitio web, es la
clasificación de las obras. Hay un catálogo general de autores, también hay una
colección de obras clásicas, otra de libros de literatura infantil y una
división de las obras por país: Argentina, Chile, Cuba, Ecuador, España,
México, Paraguay, Perú, Uruguay, Venezuela, otros países y por supuesto,
Colombia, donde además hay una subdivisión por departamentos: Antioquia Total,
Arauca Total, Cundinamarca Total, Santander Total, etc. El Pescador, la Red de
Lectura y la Máquina de Leer, son otras herramientas para sugerirle diversas
obras al lector.
“Cuando estamos
investigando sobre un tema específico encontramos ciertos autores que pueden
ser interesantes y que complementan investigaciones alrededor de un libro, a ellos,
para poder tenerlos dentro de la biblioteca, les hacemos la solicitud y les
mandamos información sobre el proyecto, la mayoría de ellos permiten que su
obra sea incluida en la biblioteca; otros, por el tema de restricción
editorial, no pueden hacerlo. Sin embargo la consecución de información siempre
ha sido dirigida hacia lo que la gente nos pide a través de la página web o a
los proyectos que se estén investigando y que podemos ir contactando a medida
que pasa el tiempo”, señala Navas.
La biblioteca
además incluye una colección de piezas musicales asociadas a diversas obras,
las cuales cuentan con la autorización de Sayco-Acinpro para ser reproducidas.
Sistemas y Computadores le paga una mensualidad a la organización y así mismo
le pasa un reporte mensual de las obras que fueron reproducidas para que
distribuya dicho valor entre los artistas que fueron escuchados.
El proyecto
principal al que El Libro Total está dedicado en este momento es el de la biblioteca
extendida. Se trata de recopilar toda la información que se ha desarrollado
alrededor de un libro: arte, música, investigación, etc., y ofrecer una versión
de la obra mucho más completa y enriquecida.
“Nos pusimos la
meta desde el año pasado, hace 9 meses, de hacer un libro al mes y tenemos un
equipo que trabaja alrededor de eso. Invitamos a un ilustrador o pintor para
que vuelva a ilustrar el texto, empezamos a reunir toda esa información
relacionada que tiene el libro y La Casa, en su actividad cultural siempre expone
obras relacionadas con el libro que se está exponiendo en el mes”, explica
Daniel Navas. El libro que se está exhibiendo actualmente y cuya edición
extendida se publicó el pasado 27 de febrero es Orgullo y Prejuicio de Jane Austen.
Estos libros son
publicados en dos o hasta seis idiomas simultáneos e incluyen ilustraciones y
códigos QR a diversos materiales alojados en la página de El Libro Total que
complementan la obra. Las versiones extendidas que ya han sido publicadas son: El Principito, El fantasma de Canterville, Cumbres
Borrascosas, Frankestein, La dama de las Camelias, La Vorágine, Madame Bovary y El Gaucho
Martín Fierro.
El próximo reto de El Libro Total es darle la posibilidad
a los internautas de crear sus propios libros en línea. Tienen estimado que
aproximadamente en dos meses esto será posible, a través de la herramienta de
Notas del lector a la que hoy en día tienen acceso los usuarios registrados y
donde es posible copiar, escribir y guardar todas las ideas sobre algún tema o
texto; en síntesis, hacer investigación. La persona podrá tener su libro
alojado en la página y si lo desea también tendrá la opción de imprimirlo bajo
demanda con la editorial.