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viernes, 3 de abril de 2026

De Bucaramanga para el mundo

El Libro Total, la biblioteca virtual más grande de América, es la apuesta social de una empresa bumanguesa. El proyecto busca impactar, por medio de la lectura y el arte, a un mayor número de personas cada vez más para que conozcan esta herramienta gratuita y la aprovechen.

En la página de El Libro Total (www.ellibrototal.com) se encuentran alojados alrededor de 45.000 títulos disponibles para libre consulta. Pero no son archivos en PDF como los que estamos acostumbrados a encontrar en la red sino que mediante el diseño de un libro digital, permite pasar las páginas y así avanzar en el contenido del libro seleccionado. Se trata de un formato de lectura en streaming, es decir, el texto va cargando a medida que se va leyendo para que al pasar a la página siguiente, las palabras no se demoren en aparecer. En este portal no hay archivos para descargar, pero sí muchos títulos para consultar, leer o escuchar.

Esta biblioteca digital es posible gracias a Sistemas y Computadores, una empresa de ingeniería fundada hace 39 años por Álvaro Navas Cadena, quien contó con el apoyo de unos socios capitalistas para tal fin. La compañía se dedica principalmente a la digitalización de documentos y en ella trabajan actualmente tres de los cinco hijos del fundador: Daniel, Tomás y Alejandro Navas.

“Facilitamos, mediante reconocimiento óptico de caracteres e inteligencia documental, el proceso de entender lo que dice cada documento y clasificarlo para luego almacenarlo de manera que la entidad que lo requiera, pueda hacer cualquier tipo de búsqueda al interior del documento” explica Daniel Navas,  ingeniero de mercados a cargo del proyecto de El Libro Total.

La idea de crear una editorial surgió cuando se les ocurrió que las mismas máquinas que utilizaban para imprimir todo lo referente a la seguridad de documentos y/o códigos de barras, podrían usarlas también para imprimir libros. Fue así como en 1995 crearon Sic Editorial con la intención de defender la creación intelectual y artística. Según Daniel Navas, la editorial empezó haciéndoles libros a las personas que eran cercanas a ellos y gracias al voz a voz se dieron a conocer de tal forma que al día de hoy tienen más de 6 mil títulos publicados en ediciones impresas, todos bajo demanda, según el consumo del mercado y/o la necesidad del autor.

Tres proyectos en un solo lugar

No fue sino hasta 10 años después de creada la editorial que apareció El Libro Total. “Con una empresa de sistemas cuyo fuerte es la ingeniería pensamos, ¿por qué no hacemos un verdadero libro digital?, no para reemplazar el impreso porque eso tiene su sitio, sino para crear algo que el lector no haya visto”.

Y lo lograron. En la página de El Libro Total, la posibilidad de leer un libro está enriquecida por diversas opciones que ofrece el sitio web como el poder consultar el significado de cualquier palabra al hacer doble click sobre ella, ver o escuchar otras obras relacionadas con el libro que se está leyendo en el momento -libros, artículos, música o pinturas- e incluso, algunos textos, ofrecen la opción de realizar audio lectura. Hoy en día el sitio es consultado en 170 países y más de 1600 ciudades. Inicialmente tuvieron un mayor grado de penetración en España que en Colombia pero gracias a que a este proyecto digital se le diseñó también un espacio físico, se ha ido dando a conocer también en nuestro país.

Ese lugar se llama La Casa de El Libro Total. Se trata de una construcción colonial ubicada en pleno centro de Bucaramanga, la cual Sistemas y Computadores compró, inicialmente con el propósito de hacer allí una bodega, puesto que tenían una gran cantidad de archivos que almacenar y donde la empresa funcionaba, estaban cortos de espacio. Pero al mismo tiempo lo que querían era no dejar perder esa casa que tenía ya alrededor de 300 años de construida.

“En el proceso de restauración, la casa fue quedando muy bonita entonces dijimos ‘no, ¿pero una bodega? mejor no’. Nosotros ya manejábamos el recaudo de impuestos, atendíamos de forma rápida pero no le habíamos dado ese componente cultural, por lo que decidimos hacer un proyecto, donde la gente tuviera que pagar los impuestos acá”, relata Daniel.

Son ya nueve años los que lleva funcionando La Casa del Libro Total y allí se manejan tres proyectos: la editorial de libros, la sistematización de recaudo de impuestos y El Libro Total.

“Acá se pagan todos los impuestos auto declarados pero es una estrategia para darle un público a La Casa de El Libro Total. En estos trámites las personas no se demoran más de cinco minutos, pero algunas se quedan, o vienen a los eventos culturales que hay por las noches. Poco a poco ese número de visitantes ha ido aumentando y estamos logrando un impacto en quienes normalmente no se les ocurriría ir a un museo o leer en una biblioteca”, afirma Navas.

Prestar un buen servicio y atender bien a los que visitan La Casa del Libro Total es algo clave para Navas, y si bien al principio los trataron de locos por pretender mezclar los impuestos con la cultura o por el hecho de ofrecer algunas bebidas gratis como posible amenaza de quiebra, el proyecto realmente ha encontrado una respuesta en la gente y se sostiene económicamente con los ingresos que obtiene la empresa a través de su actividad principal que es la digitalización de documentos. 


Conociendo La Casa del Libro Total

Al entrar a este lugar, lo primero con lo que uno se encuentra es el centro de recepción de documentos, allí, cuando el usuario ya ha entregado los papeles para el trámite que necesita, se le asigna un número; deberá esperar un poco mientras la información es digitalizada y puede emplear ese tiempo al interior de La Casa o si lo prefiere puede salir y regresar después.

En lo que alguna vez fue el  amplio patio central de esta casa colonial, hoy se encuentra habilitado un espacio para la presentación de artistas. Se trata de actividades culturales que se realizan por las noches los jueves, viernes y sábados. Detrás de esta tarima, hay un café donde los asistentes se sientan y son atendidos totalmente gratis pues se les ofrece sin ningún costo bebidas como una taza de café, un vaso de agua o una aromática. Por eso, la tarima puede funcionar mirando hacia el café o hacia el lado opuesto, donde se ubican sillas para que la gente disfrute del espectáculo. Estas presentaciones también son gratuitas y tiene capacidad para aproximadamente 200 visitantes.

Alrededor de este espacio funcionan ocho salas, algunas son de exposición y en otras funcionan diferentes entidades financieras donde los trámites son finalizados según la necesidad de los asistentes. Así mismo, en todos los lugares de La Casa hay varias pantallas que alternan la muestra de obras de arte con el estado de los turnos: cada cierto tiempo aparece un listado de los números que  se han otorgado y la sala donde serán atendidos; cuando el trámite está listo, el ficho y la sala correspondiente se colocan en rojo, así la persona sabe que ya puede pasar.


Al momento de visitar La Casa del Libro Total, había una gran afluencia de público pues era la época en la que correspondía pagar el impuesto del vehículo. Por eso, se habilitaron algunos computadores de la sala 8, dedicada a la consulta de El Libro Total, para agilizar el trámite en el pago de este impuesto. Había dos empleados de la empresa utilizando los computadores para ayudar a la gente, pero al mismo tiempo, quien tuviera que esperar para ser atendido, tenía la posibilidad de hojear los libros que hay en el centro de la sala sobre una mesa o en un pequeño estante en una esquina, o simplemente entrar a un computador y leer la obra de su preferencia en la página de El Libro Total; también hay una sala dedicada especialmente a informar de qué se trata este proyecto.

En la sala número 1, la primera a mano derecha, había una exposición de fotos de indígenas raizales. Las obras expuestas en las diferentes salas de La Casa rotan aproximadamente cada mes y por lo general van acompañadas de un pequeño texto descriptivo que incluye un par de códigos QR, los cuales al ser leídos con el celular, abren en el navegador contenido relacionado con la obra y alojado en la página de El Libro Total. En el caso de esta exposición de indígenas raizales, uno de los códigos QR, por ejemplo lleva a la canción protesta Ni flores, ni peces del maestro Pablus Gallinazus.

Al final de esta sala, hay una pantalla que muestra diferentes obras de arte pero esta es diferente a las que hay en el resto de La Casa. Daniel Navas se acerca a un micrófono que hay sobre un delgado atril:

       -      Buenos días, Sofía.

Al pronunciar estas palabras, en la pantalla aparece el avatar (rostro y medio cuerpo digital) de Sofía, una mujer que le dice:

      -        Buenos días. Por favor dígame de cuál de estos artistas quiere ver sus obras.

En la pantalla, al lado de Sofía, aparecen cuatro diferentes obras de arte con el nombre del autor. Si no le llama la atención ninguno de los pintores mostrados, se puede dar el comando de “más artistas” y ella ofrece otras opciones. Para escoger uno, solo hay que decir su nombre y Sofía responde: “a continuación se presentarán las obras del artista seleccionado. Hasta pronto”.


Sofía, sin embargo, es más que un avatar que muestra obras de arte, ella también se encuentra en algunos de los diferentes puntos de atención que tiene Sistemas y Computadores en el país y orienta a la gente en el procesamiento de sus trámites; en las instalaciones de la empresa, ubicada en el Parque Empresarial Natura a 20 kms de La Casa del Libro Total, cuatro mujeres se encargan de dar voz a Sofía y responder las inquietudes de quienes están al otra lado de la pantalla.

Navas también cuenta que en aproximadamente nueve meses tienen planeado abrir otras dos Casas del Libro Total más pequeñas, una en San Gil y otra en Barrancabermeja, pero allí la atención va a ser totalmente digital. “La meta es llegar a abrir 500 casas en todo el país”.

Los libros de El Libro Total

El LibroTotal (www.ellibrototal.com) es una biblioteca digital gratuita que constituye el proyecto social de Sistemas y Computadores. Los libros que allí se encuentran son en su mayoría obras clásicas, libres de derechos de autor y/o textos a través de los cuales se logra hacer una recuperación del patrimonio como es el caso de El Correo del Orinoco (1818-1822), el periódico que fundó y editó Simón Bolívar.

La página ofrece un motor de búsqueda propio para encontrar diferentes obras por título, autor o simplemente a partir de una palabra. También permite encontrar todos los textos que contengan un vocablo determinado y/o consultar el significado del mismo. Tiene un total de 28 diccionarios incorporados para ofrecer diversas definiciones, incluidos algunos de traducción idiomática.

Una de las formas que tiene para incentivar la lectura de quien visita el sitio web, es la clasificación de las obras. Hay un catálogo general de autores, también hay una colección de obras clásicas, otra de libros de literatura infantil y una división de las obras por país: Argentina, Chile, Cuba, Ecuador, España, México, Paraguay, Perú, Uruguay, Venezuela, otros países y por supuesto, Colombia, donde además hay una subdivisión por departamentos: Antioquia Total, Arauca Total, Cundinamarca Total, Santander Total, etc. El Pescador, la Red de Lectura y la Máquina de Leer, son otras herramientas para sugerirle diversas obras al lector.

“Cuando estamos investigando sobre un tema específico encontramos ciertos autores que pueden ser interesantes y que complementan investigaciones alrededor de un libro, a ellos, para poder tenerlos dentro de la biblioteca, les hacemos la solicitud y les mandamos información sobre el proyecto, la mayoría de ellos permiten que su obra sea incluida en la biblioteca; otros, por el tema de restricción editorial, no pueden hacerlo. Sin embargo la consecución de información siempre ha sido dirigida hacia lo que la gente nos pide a través de la página web o a los proyectos que se estén investigando y que podemos ir contactando a medida que pasa el tiempo”, señala Navas.

La biblioteca además incluye una colección de piezas musicales asociadas a diversas obras, las cuales cuentan con la autorización de Sayco-Acinpro para ser reproducidas. Sistemas y Computadores le paga una mensualidad a la organización y así mismo le pasa un reporte mensual de las obras que fueron reproducidas para que distribuya dicho valor entre los artistas que fueron escuchados.

El proyecto principal al que El Libro Total está dedicado en este momento es el de la biblioteca extendida. Se trata de recopilar toda la información que se ha desarrollado alrededor de un libro: arte, música, investigación, etc., y ofrecer una versión de la obra mucho más completa y enriquecida.

“Nos pusimos la meta desde el año pasado, hace 9 meses, de hacer un libro al mes y tenemos un equipo que trabaja alrededor de eso. Invitamos a un ilustrador o pintor para que vuelva a ilustrar el texto, empezamos a reunir toda esa información relacionada que tiene el libro y La Casa, en su actividad cultural siempre expone obras relacionadas con el libro que se está exponiendo en el mes”, explica Daniel Navas. El libro que se está exhibiendo actualmente y cuya edición extendida se publicó el pasado 27 de febrero es Orgullo y Prejuicio de Jane Austen.

Estos libros son publicados en dos o hasta seis idiomas simultáneos e incluyen ilustraciones y códigos QR a diversos materiales alojados en la página de El Libro Total que complementan la obra. Las versiones extendidas que ya han sido publicadas son: El Principito, El fantasma de Canterville, Cumbres Borrascosas, Frankestein, La dama de las Camelias, La Vorágine, Madame Bovary y El Gaucho Martín Fierro.



El próximo reto de El Libro Total es darle la posibilidad a los internautas de crear sus propios libros en línea. Tienen estimado que aproximadamente en dos meses esto será posible, a través de la herramienta de Notas del lector a la que hoy en día tienen acceso los usuarios registrados y donde es posible copiar, escribir y guardar todas las ideas sobre algún tema o texto; en síntesis, hacer investigación. La persona podrá tener su libro alojado en la página y si lo desea también tendrá la opción de imprimirlo bajo demanda con la editorial.